¿Para qué sufrir por esos calambres, si los puedes evitar?

 

Esos molestos calambres que muchas veces tenemos, se producen por la deshidratación, falta de electrolítos que se asocia a la deshidratación y la alteración del control,  llamado neuromuscular.

 

Un calambre muscular se produce cuando el cuerpo no puede absorber el oxígeno necesario para que se realice la oxigenación de la glucosa y por lo tanto existe una excesiva acumulación de ácido láctico.

Otro motivo de los calambres producido por el ejercicio, es por falta de electrolitos, como el potasio o el magnesio.  A través de la sudoración, la eliminación de estos compuestos puede producir calambres, ya que estos participan en los movimientos de relajación y contracción de los músculos.

 

La pérdida de agua y de electrolitos tendría que ser masiva para que afectara al sistema muscular.

Otras causas de calambres son:

Problemas de circulación.

Exposición al frío.

Diabetes.

Ejercicio físico excesivo.

Hipotiroidismo.

El frío.

El estrés.

Postura forzada.

Tener anemia

Como se podría prevenir los calambres:

Mantener una correcta hidratación antes, durante y después de hacer algún ejercicio físico.

Hacer ejercicios de estiramiento, mejora la comunicación que hay entre los receptores sensoriales y el cerebro.

Si los calambres son por falta de electrolítos, se deben ingerir alimentos ricos en calcio, potasio, magnesio, sodio, frutos secos y verduras como, zanahorias, apio, berros, tomates y frutas cítricas que contengan vitamina C, las cuales ayudan a mejorar la circulación.

Usar calzado adecuado: Cuando no es adecuado no permite el apoyo correcto del pie, por lo tanto es motivo de calambres en las piernas.

Relajación: Cuando el calambre aparece en las noches, es aconsejable tener autocontrol y usar la mente para incorporar una relajación natural. Se alivia ésta condición.

Receta natural de jugos curativos:

Apio y pomelo:

Lavar 3 tallos de apio y licuarlos con un poco de agua, luego colar.

Exprimir 1 pomelo.

Mezclar con el apio.

Beber 1 vaso diario.

Tomate, pepino, apio y perejil:

Lavar, pelar y extraer el jugo de 1 tomate.

Después poner en una cubeta para hielo en el congelador.

Luego lavar, pelar y extraer el jugo de 1 pepino y 2 palitos de apio.

Colar y servir.

Añadir los cubos del tomate y decorar con el ramito de perejil.

Beber 1 vaso al día por las mañanas.

Jengibre:

Hervir 2 cucharadas de jengibre en 1 taza de agua durante 10 minutos.

Dejar refrescar y tomar 1 taza antes de dormir.